La palabra fotovoltaica está compuesta por: foto (del griego photos: luz) y voltaica (de Alessandro Volta, uno de los iniciadores de la electricidad).
La energía fotovoltaica es la transformación de energía solar en electricidad. Se ha usado por primera vez para el suministro de eléctrica en 1958.
La parte principal de la fotovoltaica es la célula solar, en la cual los rayos del sol inciden contra un estrato de silicio. Allí se produce la carga de las partículas negativas de los Átomos del silicio.
La mayoría de las células solares están hechas de silicio, cuyo material fundamental es el segundo más frecuente del mundo (arena=Óxido de silicio).
Se distingue entre dos tipos de instalaciones solares:
Instalaciones aisladas
Las instalaciones solares que están independientes y autónomas de la red se llaman instalaciones aisladas. La electricidad está guardada temporalmente en acumuladores y disponible a cualquier hora. Todos los días los acumuladores se recargan con energía solar. Gracias a los acumuladores, las instalaciones aisladas se pueden mantener sin luz diurna durante varios días.
Instalaciones de conexión a red
Las instalaciones de conexión a red alimentan directamente la red de distribución eléctrica. Se vende la electricidad generada a la companía eléctrica. Este tipo de instalación también recibe el nombre de central solar.